Los imprescindibles, por orden
Primero: pinzas largas de acero (30-40 cm) y un termómetro de carne digital. Las pinzas manejan cualquier pieza sin quemarte y el termómetro acaba con las adivinanzas: son los dos que más mejoran el resultado.
Después: cepillo para la parrilla, guantes resistentes al calor y una chimenea de encendido si usas carbón. Cierra el equipo con una espátula flexible para hamburguesas y pescado, y bandejas de aluminio como bandeja de goteo.
Accesorios para controlar la cocción
Un termómetro de doble sonda (cámara y carne) es el salto de calidad para cocciones largas; uno de tapa con dial te vale para empezar. Las sondas con cable permiten cerrar la tapa y controlar desde fuera sin perder calor.
Para el humo, una caja o bolsas de astillas de madera y, si ahumas a menudo, un ahumador tubular que las mantiene ardiendo durante horas. El aventador o fuelle ayuda a avivar brasas cuando la temperatura cae.
Cuidado de los accesorios
Limpia el cepillo y compruébalo cada vez: las cerdas sueltas que quedan en la rejilla son un peligro real si se clavan en la comida. Los cepillos de acero inoxidable duran más; los de madera y cerdas naturales son la alternativa sin riesgo de cerdas metálicas.
Guarda pinzas y espátulas en un sitio seco y engrasa ligeramente el acero al carbono para evitar óxido. Los guantes de cuero o Kevlar se limpian con un paño y se sustituyen al primer signo de deterioro.