Primero, seguridad: dónde nunca cocinar
Nunca metas la barbacoa dentro de casa, garaje, porche cerrado o tienda de campaña: el carbón y el gas generan monóxido de carbono, un gas invisible y mortal incluso con la puerta abierta. Si llueve mucho, la barbacoa se cocina siempre en exterior abierto o bajo un refugio con al menos dos lados libres.
Con viento fuerte además de lluvia, valora aplazar la comida: las rachas pueden volcar la barbacoa o lanzar brasas. El viento también enfría la tapa y hace imposible mantener la temperatura.
Refugios: toldos, pérgolas y carpas
Un toldo o pérgola fija sobre la zona de barbacoa es la solución más cómoda: protege del agua y permite asar con normalidad. Asegúrate de que el humo no se acumule bajo la cubierta y deja los laterales abiertos. Una carpa lateral de jardín o gazebo montado junto a la barbacoa cumple el mismo papel para un día puntual: fíjala bien con estacas y pesos, porque con lluvia suele haber rachas.
Sitúa el refugio a un par de metros de la barbacoa y deja que el humo salga por un lateral; nunca cocines bajo una estructura cerrada.
Técnica bajo el agua: tapa cerrada
Con lluvia, la tapa cerrada es tu mejor aliada: mantiene el calor y protege la carne de la lluvia que salpica. Cocina en indirecto siempre que puedas y evita abrir más de lo necesario. Si el carbón se moja, se apaga: guarda el saco bajo techo y solo saca la cantidad que vayas a usar.
Plan B: la barbacoa de gas o eléctrica bajo cubierta abierta es más predecible con mal tiempo, y una plancha o sartén en la cocina resuelve la comida sin drama. Los invitados prefieren solomillo del horno a una espera bajo el agua.
Salvar la barbacoa bajo la lluvia en 6 pasos
Distinguir lluvia fina de tormenta con viento: la segunda cancela, la primera se gestiona.
Toldo, pérgola o gazebo con laterales abiertos; estacas y peso extra.
Carbón a cubierto; saca solo lo necesario y repón desde dentro.
Indirecto y tapa cerrada; menos aperturas, menos pérdida de calor.
Gas bajo cubierta abierta, o plancha y horno en la cocina.
Un plan claro con zona cubierta evita cancelaciones de última hora.